Archivado en: conversations
en mi última visita a madrid descubrí -con satisfacción-
que mi madre ha incorporado a su vocabulario habitual
las palabras viejuno
y raruno
Simplemente me quedé allí sentado esperando. Unos diez minutos después sentí
un hormigueo por todo el cuerpo. Fui capaz de mover la mano un poquito.
Luego, otro poquito. Me llevé el vodka a los labios, conseguí inclinar la
cabeza y me lo bebí todo. Puse el vaso en el suelo, me estiré en la cama y
esperé de nuevo a que me entrara el sueño. Oí un disparo en la calle y
comprendí que en el mundo todo iba bien. A los cinco minutos estaba dormido.
Como todos los demás.
Lo escribió Charles Bukowski en Pulp
Lo puedes leer aquí o en mi cama [cuando lo termine yo]
hoy los del curro me han enseñado lo que tengo que decir cuando son las 2 de la mañana,
llevo de pintas desde las 6,
me quiero ir a casa
y alguien me dice (como retándome) que “qué poco aguanto”:
- your mouth is writing checks that your body just can´t cash
he decidido deslocalizarme
y he dejado el corazón en madrid, la piel en fürth y los ojos en praga
la risa aquí anda
parece que el fin de la era manor villas se acerca
la humedad y los muelles del colchón en la espalda
son tan fieles a nosotros
como las no llamadas de la casera
así que hoy he recibido con alegría los avisos de
Ójkar just saw this ad on Daft.ie and thought you might like to see it.


